Hoy, la vida sucedió y no pude más!

 

Soy Coach de Vida y Motivadora.

¿Que si alguna vez me perdí a mi misma en el estrés que produce el existir?

¿Que si alguna vez estoy desmotivada?

¡Pero por supuesto que sí!

Un doctor no siempre tiene la cura ni el tratamiento para su propio mal; un abogado necesita que otro lo represente y lo defienda; una coach necesita de otra coach que la pueda reanimar y recordar lo que es importante en la vida: lo que es su labor como coach y porque hace lo que hace.

Cuando la vida te arroja piedras para hacerte tropezar y carga tan pesada que parece no podrás llevar; o cuando tus propias palabras no pareciesen funcionar en tu propia vida; cuando tus propios consejos suenen vacíos porque tu estado mental, los niveles de estrés y la falta de enfoque te lleven a sentirte abrumada…


Entonces sabes que es hora de levantar la mano y pedir ayuda porque sola, no se puede.


Estuve muy pensativa hace unos días, muy preocupada y angustiada. Mi hermana fue mi roca, y mi esposo, mi recordatorio para mantener el enfoque.

Verás: te he dicho que todo lo puedes, verdad ? que tus sueños son alcanzables; que no importa qué te digan los demás si vas por lo que realmente quieres; que dejes de ponerte excusas que solo a ti te parecen razones de peso para no hacer o dejar de hacer.

Pero lo que no recuerdo haberte dicho lo suficiente es que NO ES FÁCIL, ¿y sabes qué? Pues qué bueno que no lo es!!! Porque de ser fácil, no habría aprendido nada, no valoraría nada, no apreciaría nada, no crecería en nada y jamás me habría despertado dejando de existir para vivir.


Hoy estoy aquí, entre más retos y más tropiezos.


Pero qué alegría es poder escribir esto porque es una muestra más de que voy en el camino correcto y que al volver a leer esto, veré donde estuve; por lo que pasé y quien era cuando lo escribí.

Porque ya no seré esta persona que hoy es probada y turbada por los tropiezos de la vida.

Ya me habré ido de este estado, porque al escribir y compartir esto con ustedes “he escuchado las respuestas en el eco de mi propia voz”.

 

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